Hay cosas que no cambiaría nunca…
Supongo que algunos lo saben, pero para los que no, soy Ingeniero Informático (o casi casi, vamos, ahí mismito).
Uno puede pensar que, con semejante título, seguramente seré un Friki, un Geek (amante de los cachivaches tecnológicos, véase Wikipedia), Hacker, etc. Lo cierto es que, efectivamente algunas de las cualidades antes mencionadas las poseo, pero el caso es que, como buenos analistas que nos enseñan a ser en la carrera (ejem, ejem, no quiero crear polémica), nos enseñan a llevar nuestros quehaceres como proyectos, con objetivos, tareas, recursos, optimización etc.
Y cualquiera diría: “Oye seguro que alguien como tú, acostumbrado a la tecnología, tienes blog, calendario on-line, móviles de sincronización con servicios en la nube, agenda on-line, lista de tareas en servicios web, etc.”. Y sí, una vez más, por supuesto que hago uso de estas cosas “mágicas”. Pero, la verdad, y conectando con el tema del post, es que sigo usando mi Agenda de papel (que compro religiosamente todos los años y me apasiona llenar de anotaciones y papelitos), mi moleskine (véase wikipedia) para mis momentos de BrainStorming y, cuando no tengo a mano esas cosas, los Post-It de toda la vida (irreemplazables!!) o cualquier trozo de papel que uso.
Aquí les dejo una imagen de ejemplo. Se me ocurrió escribir este pequeño post en el momento que me vi delante de mi ordenador de doble pantalla, mi sistema brutal en prestaciones, etc. y miré a la mesa y vi desplegado este gracioso… emmmm, vamos a llamarlo “contrasentido“.
¡Y lo recomiendo! Rapidez, comodidad, siempre disponible, mayor libertad (puedes dibujar flechitas xDD), Retro, tacto agradable, practicas la escritura a mano, etc.
